Apuntes sobre evangelios sinópticos #11: dimensión histórica en Lucas y Hechos de los Apóstoles

Hemos llegado finalmente a la última etapa de nuestros apuntes sobre evangelios sinópticos. Cerraremos mediante un breve análisis de la dimensión histórica en Lc y Hch. Para ojear los apuntes anteriores, cliquea en los siguientes enlaces: parte #1parte #2parte #3, parte #4parte #5, parte #6parte #7parte #8, parte #9  y parte #10.


1. Autor

Lc y Hch son obras concebidas y escritas para el servicio de la comunidad cristiana y, muy posiblemente, fueron editadas como obras anónimas. Se les dio título en el s. II cuando se formó el canon del N. T., llamando al primero Evangelio según Lucas  (atribuyendo la obra a este personaje) y al segundo Hechos de los Apóstoles (la tradición antigua se lo atribuyó al mismo autor del tercer evangelio).

La tradición, ya en el s. II, identificó a este Lucas con el compañero de Pablo, médico, de quien hablan las cartas de Pablo (Col 4,14; Flm 24; 2Tim 4,11). Hasta el s. XIX no se dudó de ello, pero después se encontraron inconvenientes teológicos en ambas obras donde se exponían problemáticas de la Iglesia del s. II o del último tercio del s. I, haciendo imposible que pudiera ser este Lucas, compañero de Pablo, de época anterior. A pesar de todo, hoy día se piensa que el autor realmente se llamaba Lucas, pues nunca fue discutido por la tradición y, además, que no puede ser pseudo epigráfico, pues, de haberse inventado, se habría atribuido a un personaje más relevante.

Por lo que se deduce de los mismo escritos, este autor no fue testigo ocular de Jesús (cf. Lc 1,1-4), sino un cristiano de la 2ª generación cristiana (70-100). Sería una persona culta, familiarizada con la cultura helenística y veterotestamentaria, posiblemente nacido fuera de Palestina y de origen gentil, relacionado con las iglesias paulinas, para las que escribe en los años 80.

Los testimonios explícitos más antiguos sobre Lc y Hch son de la segunda mitad del s. II, de Marción, del código Muratoriano y de S. Ireneo, que afirman ser el autor Lucas, médico, compañero de Pablo. Los demás testimonios de otros santos padres dependen de éstos. Así pues, hay una tradición que se remonta al año 150 aproximadamente y que atribuye Lc-Hch a Lucas, médico, compañero de Pablo.

2. Tiempo y lugar de composición

Los datos internos de la obra parece que la fecha más temprana sería el 62, año en que terminan los acontecimientos narrados en Hch. La fecha máxima sería el 150, fecha aproximada del código Muratoriano y de los primeros testimonios sobre Lc-Hch. La mayoría de los exegetas sitúan la doble obra en el decenio 80-90, primero Lc y después Hch (unos años más tarde). Como dato importante, parece que Lucas desconoce las cartas paulinas, datadas en los comienzos del s. II, con lo cual indica probablemente su redacción anteriormente a las mismas. Además, parece que Lucas en Hch presente una imagen algo idealizada de Pablo, con lo que indica que lo escribió algún tiempo después de la muerte de Pablo. También hace pensar la actitud positiva que refleja de Roma, dada la persecución de Nerón en el año 64 y la de Diocleciano en el 95, indicando que la redacción de las obras estaría en el tiempo intermedio, algo distante de la primera persecución y anterior a la segunda.

En cuanto al lugar de la composición, la tradición antigua habla de Acaya (lo afirma el Prólogo antimarcionita) y Beocia (lo defiende S. Jerónimo). El análisis interno de las obras apunta a un contexto helenizado, fuera de Palestina (puesto que el autor parece desconocer la geografía de ésta).

3. Destinatarios

Según el prólogo inicial (Lc 1,4), Lc-Hch está destinado a creyentes que ya han recibido una formación en la fe. El análisis interno de la obra deja entrever la existencia de «Iglesias» (conjunto de personas creyentes en Jesús, Mesías, Hijo de Dios) que se distinguen unas de otras por el lugar en que residen sus miembros y por sus responsables, denominados «presbiteroi», que gobiernan colegialmente la Iglesia local concreta, aunque también están al servicio de toda la Iglesia de Dios. Dentro de cada Iglesia local, existen grupos comunitarios domésticos, a los que no se les aplica el término «Iglesia», a no ser que se trate del único grupo doméstico existente en la localidad. Toda las Iglesias están unidas con vínculos de comunión, por lo que todas ellas forman o la Iglesia de una región o la Iglesia de Dios, como fraternidad universal.

La comunidad es mayormente étnico-cristiana, ya que el punto de vista predominante de la narración es el de los cristianos de origen griego, lo cual no excluye la existencia de una minoría judeocristiana. Esto explica la dedicatoria de la obra a Teófilo, un griego, y la tesis de que el evangelio prometido a los judíos es también para los paganos.

Muy posiblemente se trata de una comunidad de origen paulino, lo cual explicaría el papel relevante que tiene Pablo en la obra lucana. A favor de este punto de vista está igualmente la problemática en común con las cartas pastorales.

Los destinatarios se sitúan pues en Grecia-Macedonia-Asia Menor. Algunos autores han sugerido Éfeso como lugar más concreto, dada la importancia que tiene esta ciudad, sobre todo en Hch.

4. Finalidad de la obra

¿Con qué finalidad escribió Lucas sus obras? Es hoy día una cuestión abierta. Son varias las posibilidades que se barajan al respecto desde el s. XVIII:

  • Hch es una apología dirigida a los romanos para defender a la Iglesia y a Pablo.
  • Hch es una obra tendenciosa escrita a mediados del s. II con la finalidad de conciliar a étnicos y judeocristianos, en los comienzos del proto-catolicismo.
  • En cuanto a la explicación apologética ahí variedad:
    • Hch está dirigido a judeocristianos con la finalidad de defender a Pablo en su conducta personal y apostólica. Sería una historia de los tiempos apostólicos desde el punto de vista paulino, universal, y desde esta perspectiva es apologética paulina.
    • Hch sería un escrito apologético judeocristiano del s. II contra los gnósticos y las comunidades étnico-cristianas y su tipo de organización amplia.
    • Hch sería una apología de los étnico-cristianos para justificar cómo el cristianismo, que empezó siendo como un secta del judaísmo, llegó a ser una religión universal dominada por los gentiles.
    • Hch sería una apologética dirigida a los romanos.
  • Otros dos motivos, que después se repetirán, son el misionero y el catequético:
    • Hch es una obra destinada a la misión y, en concreto, a la conversión del destinatario, el pagano Teófilo.
    • Hch es una obra privada dirigida al cristiano Teófilo para su formación cristiana. Sería una obra edificante sobre la fuerza del Espíritu Santo sobre los apóstoles.
    • Otros proponen una motivación catequética y otras dos secundarias: apologética romana y polémica antignóstica.
  • Lc-Hch pretende justificar el retraso de la parusía por medio de una Historia de la Salvación.

Hoy día no se ha llegado a un acuerdo unánime, pues la solución está condicionada por varios problemas previos como, por ejemplo, si Lc y Hch fueron concebidos a la vez y con la misma finalidad o si responden a circunstancias diferentes.

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