Apuntes sobre evangelios sinópticos #6: la dimensión literaria en Mateo

2. Estructura del Evangelio

Resulta difícil captar la estructura de la obra en su conjunto. Hoy día sigue siendo un tema muy discutido. Es una cuestión importante, pues la forma de entender la estructura literaria suele ir acompañada de opciones teológicas y metodológicas.

2.1  Estructura geográfico-cronológica

  1. C. Allen y L. W. Grensted hacen la siguiente estructura según estos criterios geográficos y cronológicos.

– 1—2: nacimiento e infancia del Mesías.

– 3,1—4,11: Preparación para su ministerio (Mc 4,1-13).

– 4,12—15,20: Actuación y enseñanza en Galilea (Mc 1,14—7,23).

– 15,21—18,35: actuación fuera de Galilea (Mc 7,24—9,50)

– 19,1—20,34: Viaje a Jerusalén (Mc 10).

– 21—28: Últimos días de la vida del Mesías (Mc 11—16,8).

Los defensores de esta estructura, con frecuencia, parten de la dependencia de Mt respecto de Mc, de quien tomaría el esquema geográfico. De este modo, todo el relato de Jesús quedaría orientado hacia Jerusalén. Esto hacía subrayar el carácter cristológico de Mt, dejando en plano secundario la eclesiología y la escatología mateana.

Pero numerosos estudios recientes sobre Mt dicen que es imposible articular la dinámica teológica de Mt en torno a sus indicaciones geográficas.

2.2  Estructura basada en los cinco discursos

Su principal impulsor es B. W. Bacon. Confirma la existencia de cinco discursos. En consecuencia, el evangelio mateano estaría compuesto con cinco libros y cada uno contendría: una sección narrativa, seguida de un discurso que concluye con la frase estereotipada «y sucedió cuando Jesús terminó estas palabras…». A este cuerpo de los cinco discursos, el evangelista añadió un preámbulo (caps. 1—2) y un epílogo (caps. 26—28).

Con esto, el autor afirma que Mt estaría imitando la estructura del Pentateuco. Mt sería un rabí cristiano, legalista, que pretende combatir las oposiciones internas existentes en su Iglesia, con lo cual presenta a Jesús como el nuevo Moisés que entrega la nueva Ley a su comunidad.

Así pues, la estructura sería:

  • Preámbulo (1—2)
  • Libro 1º: sobre el discipulado
    • introducción narrativa (3—4)
    • B) primer discurso (5—7)
  • Libro 2º: sobre el apostolado
    • introducción narrativa (8—9)
    • B) el discurso (10)
  • Libro 3º: sobre el ocultamiento de la revelación
    • Israel tropieza (11—12)
    • B) enseñanza en parábolas (13)
  • Libro 4º: sobre la administración de la Iglesia
    • Jesús y la fraternidad (14—17)
    • B) el discurso (18)
  • Libro 5º: Sobre el juicio
    • Jesús en Judea (19—22)
    • B) discurso sobre el juicio final (23—25)
  • Epílogo (26—28)

Esta estructura ha sido muy aceptada. Pero no ha dejado de tener sus críticas.

  1. D. Davies afirma que, los motivos del nuevo éxodo y el nuevo Moisés, no son tan significativos narrativamente en el texto evangélico como para interpretarlo como un nuevo Pentateuco. También hay quien afirma que no son cinco sino seis discursos (el cap. 23 sería el sexto); e incluso hay quien encuentra siete.

Pero la crítica más grave contra esta estructura es que no recogía el hilo de la trama narrativa. La obsesión por descubrir una estructura literaria perfecta puede hacer olvidar que Mt presenta una narración continuada que confiere a su evangelio una coherencia, un desarrollo y un movimiento interno, que no son producidos por una simetría o una estructura literarias.

2.3  Estructura basada en las fórmulas

  1. D. Kingsbury quiso fijarse en la forma final de la redacción del evangelio mateano, sin mirar ya tanto a las fuentes y a la historia de la redacción. Reconoce la existencia de los cinco discursos, pero no les da un papel determinante en la estructura de este evangelio. La clave estaría más bien en las fórmulas de 4,17 y 16,21 («Desde entonces, empezó Jesús a…»), que son lo que él llama superscipciones a partir de las cuales estarían empezando nuevas secciones, suponiendo así nuevos estadios en el proceso de la narración. También 1,1 sería una superscripción para 1,1—4,16. Con esto, este autor propone dividir el evangelio de Mt en tres partes:
  • 1ª.- 1,1—4,16: presenta la persona de Jesús Mesías y culmina con la proclamación de Hijo de Dios en el Bautismo (3,17).
  • 2ª.- 4,17—16,20: La proclamación de Jesús Mesías. Está jalonada por tres sumarios (4,23-25; 9,35; 11,1), con una progresión lógica que llega a la confesión de Pedro de 16,13-20.
  • 3ª.- 16,21—28,20: El sufrimiento, muerte y resurrección de Jesús Mesías. Se da también una progresión con tres anuncios de dicha pasión (16,21; 17,22-23; 20,17-19), culminando con dicha pasión y con el mandato final (28,16-20).

Esta estructura subraya mejor el aspecto narrativo de este evangelio y pone de relieve el progreso del relato. Así pues, considera que, desde el punto de vista teológico, el eje del evangelio es cristológico: una cristología basada en Jesús como el Hijo de Dios.

Esta propuesta tiene mucha acogida en la actualidad, pero tampoco está exenta de críticas. Algunos dicen que es exagerada la importancia que se da a 4,17 y a 16,21 para conocer la trama. De hecho, 16,13-28 es una perícopa unitaria que no permite justificar convenientemente ser dividida en el v. 21. Por otro lado, la interpretación narrativa y cristológica que hace Kingsbury no hace justicia a toda la complejidad del evangelio mateano.

2.4  Conclusión

Quedarnos con una sola propuesta sería arriesgarse a reducir las posibilidades teológicas que podemos encontrar. Lo mejor, a la hora de estudiar este evangelio, es conocer las estructuras fundamentales y realizar una integración de sus mejores claves. Hay que tener presente los datos literarios más evidentes y claros (discursos, geografía, vinculaciones literarias) y relacionar los diversos hilos ideológicos y teológicos que discurren por la trama narrativa y por la interpretación de la misma (discursos y transparencia eclesial de la narración).

Es importante resaltar que, es verdad que la trama narrativa desarrolla ante todo un aspecto cristológico pero, también hay que decir que desarrolla otros como el eclesiológico y el histórico-salvífico. Los discursos van interpretando esta trama con una intención actualizante y fundamentalmente eclesial. Se debe, por tanto, evitar buscar una estructura rígida en el conjunto de la obra, violentando los datos. La construcción de Mt se puede presentar desde distintos prismas, no necesariamente contradictorios.

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