Apuntes sobre evangelios sinópticos #5: la dimensión histórica en Marcos

Esta es la quinta entrada de nuestros apuntes sobre los evangelios sinópticos. Esta vez hablaremos de la dimensión histórica en el evangelio de Marcos. Para revisar las entradas anteriores, visitar los siguientes enlaces:  parte #1, parte #2parte #3 y parte #4. 


1. Autor

Es un cristiano helenista, posiblemente judío.

La obra fue editada de forma anónima. Se trataría de un escrito redactado por un miembro de la comunidad al servicio público de la misma.

No hay fundamento suficiente para identificarle con el anónimo joven que escapa desnudo cuando apresaron a Jesús en Getsemaní (14,52-55).

Una tradición unánime, que viene del s. I, atribuye la obra a un tal Marcos. Fue identificado con el Juan-Marcos, pariente de Bernabé y compañero de Pablo, del que se habla en Hch y en las cartas de Pablo (Hch 12.12.25; 15,37.39; Flm 24; Col 4,10; 2Tim 4,11). También se le relacionó con la actividad pastoral de Pedro en Roma (1 Pe 5,13).

El testimonio más antiguo sobre la autoría de Mc se debe a Papías de Frigia, escrito en la primera mitad del s. II. Ha sido transmitido por Eusebio y dice así:

Y esto decía el presbítero. Marcos, habiendo sido intérprete de Pedro, escribió con cuidado, aunque no con orden, cuanto recordaba de lo que Cristo había hecho o dicho. Porque él no había oído al Señor ni le había seguido, pero había seguido más tarde, como he dicho, a Pedro, que enseñaba según las necesidades, pero sin hacer una exposición ordenada de los oráculos del Señor. Marcos no ha cometido así ningún error al escribir algunos, como recordaba, pues no ha tenido más que una preocupación, no omitir nada de lo que había escuchado y no decir nada falso.

2. Tiempo y lugar de la obra y de sus destinatarios

a) Tiempo

Los datos internos de la obra apuntan a un tiempo de persecución, dadas las continuas alusiones al tema en la obra, y relacionado con la destrucción de Jerusalén, pero entre los estudiosos no se está de acuerdo si fue antes o después de ella.

Los testimonios externos tampoco están de acuerdo: algunos afirman que fue durante la vida de Pedro (Prólogo Antimarcionita, Clemente de Alejandría), otros dicen que después de su muerte (Ireneo).

La mayor parte de los comentaristas sostienen que se escribió en torno al año 70 y antes de la redacción de Mt y Lc.

b) Lugar

Los datos internos del evangelio de Mc sugieren que fue en un lugar fuera de Palestina, en un contexto cultural-administrativo romano, dados los latinismos, alusión a derecho y horario romanos, explicación de monedas hebreas y sus equivalentes romanas, etc. Pero la crítica interna no permite precisar más.

Los testimonios externos señalan “las regiones de Italia” (Prólogo Antimarcionita) y más en concreto en Roma (Ireneo, Clemente de Alejandría, con referencia de Papías). Esta es la opinión generalmente aceptada por la mayoría de los comentaristas. Parece que las citas más antiguas de Mc se encuentran asociadas a Roma (1 Clemente 15,2 y el Pastor de Hermas).

No obstante, algunos autores sostienen que pudo haber sido compuesto en Galilea o en Siria. Otras propuestas (pero que han tenido poco eco) afirman que fue escrito en Asia Menor o en Grecia.

3. Destinatarios y problemática de la comunidad

3.1  Destinatario

A la luz de la crítica interna, parece que se trataría de étnico-cristianos (se dan explicaciones de costumbres judías y palabras arameas). No se excluye el que hubiera entre ellos una minoría judeo-cristiana.

La Iglesia local parece una suma de comunidades domésticas que se reúnen en casas para el culto y la catequesis, dada la aparición de la figura de la casa como lugar donde Jesús se retira con sus discípulos y los instruye.

Las instrucciones a los Doce sobre el servicio a la comunidad y el relieve que se da a este grupo, encabezado por Pedro, deja entrever la existencia de una dirección y organización en la comunidad.

El uso de vocabulario y de tradiciones misioneras hace pensar en una comunidad misionera, dirigida especialmente a paganos. Posiblemente conocen la misión itinerante con el envío de dos en dos y que se alojan en casa del creyente (Cf. 6,6b-7.10).

3.2  Problemática de la comunidad

Los grandes temas teológicos que expone Mc en su evangelio nos ayudan a vislumbrar los problemas que pudo haber en el seno de su comunidad.

La primera faceta de la problemática de la comunidad está en relación con la cristología y con el conocimiento de Jesús. Mc quiere corregir su distorsionada cristología y ayudarles a replantearse su fe en Jesús. Esta problemática estaría relacionada con una serie de dificultades de distinto tipo que sufre la comunidad:

  • La frecuente alusión a las persecuciones sugiere que ya tuvo lugar la persecución de Nerón y que se vive una situación de inseguridad a causa de la fe.
  • Es posible que se estén dejando sentir los efectos de la rebelión de los judíos contra Roma, dado que, al principio, los paganos no distinguían muy bien entre judíos y cristianos.
  • Esta guerra judía contra Roma alentó el movimiento apocalíptico entre los judíos y quizás también influyera en la comunidad cristiana. Mc habrá de controlar estas ideas (Cf. 13)
  • Mc presenta el tema de Jesús como Cristo / Hijo de Dios que se revela muriendo junto con el tema de la persecución. Esto sugiere que la comunidad tiene problemas para compaginar ambos temas y están en crisis de fe respecto al tema del señorío de Jesús.
  • Junto al ambiente de “evangelio-imperio” que se respira en aquél ambiente romano, se explicaría que Mc presentara a Jesús como Evangelio, Mesías que trae el Reino como compete al Hijo de Dios, en la debilidad.

La segunda faceta de esta problemática de la comunidad se relaciona con el lenguaje catequético histórico-narrativo empleado por Mc. Tuvo buena acogida, dado que fue imitado posteriormente por otros autores.

Esto sucedió principalmente por dos razones:

  • Existía el peligro de convertir el cristianismo en una gnosis sin relación con la historia concreta de Jesús de Nazaret. Es la época en que comienzan los movimientos pre-gnósticos que mal interpretan la teología paulina, más centrados en el Jesús resucitado dador del Espíritu que en las tradiciones históricas del Jesús terrestre. Frente a esto, Mc presenta en lenguaje catequético-narrativo a este Jesús de Nazaret, persona real con una existencia histórica, que vivió, murió, resucitó y es el Maestro permanente de la comunidad. El cristianismo no es una doctrina o una praxis soteriológica (como el gnosticismo) sino que es una persona: Jesús-Cristo-Hijo de Dios.
  • También en el origen de este lenguaje pudo haber una serie de hechos en los años 60: la persecución de Nerón, la rebelión judía entre el 66 y el 70, que supuso la diáspora de las comunidades palestinenses… Todos estos hechos podían amenazar la continuidad de la tradición oral sobre Jesús de Nazaret. La catequesis narrativa de Mc (en los comienzos de la segunda generación cristiana) significaba un esfuerzo de poner por escrito la tradición apostólica.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Blog, Cristianismo, Evangelios, Marcos, Teología y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s