Notas sobre la causalidad según Gaudapada (2)

Acaso uno de los elementos más contraintuitivos de la enseñanza de Gaudapada, el gurú de Shánkara y comentarista de la Mandukya Upanishad, es contemplar al efecto como la causa de la causa. En esencia, lo que se pretende con ésto es deconstruir la noción de causalidad hasta su derrumbe. Para Gaudapada es preferible deshacerse pragmáticamente de esta dualidad (causa-efecto) en vez de argumentar y debatir sobre cómo las cosas funcionan “realmente”.

La conclusión de Gaudapada apunta hacia que el Atman —nuestra naturaleza esencial— ni ha nacido de una causa existente ni de una causa inexistente. Sencillamente no ha nacido, no ha comenzado a ser. El Atman, la consciencia (cit), es. Continuar concibiendo la causalidad como algo realmente real y con existencia independiente nos aleja de este simple reconocimiento de lo que siempre es. Así que esencialmente la tarea de Gaudapada en su karika es deconstruir la “causa” mostrando como la causalidad es un sinsentido.  Y lo es porque la propia noción de causa-efecto hace que se crucen ambas nociones entretejiéndose multitud de confusiones en todo tipo de direcciones. Es, en esencia, un argumento deconstructivo.

En virtud de ésto, planteemos el siguiente experimento para intuir qué nos quiere decir Gaudapada:

  1. Una bola roja golpea una bola blanca.
  2. La bola blanca se mueve.

Así pues, ¿cómo puede el efecto (2) convertirse en la causa de la causa (1)?

Lo cierto es que, si enfocamos cuidadosamente el experimento, nos podríamos dar cuenta de que el primer evento tenía una “causa” como parte de su esencia, es decir, seguiría siendo una causa, en tanto que primer evento, si a segunda bola blanca no se moviera. Es decir, el primer evento no necesitaría de un segundo para establecerse como “causa”. Podríamos pensar en diferentes tipos de dependencias, incluyendo las físicas, conceptuales, morales, lógicas, lingüísticas, etcétera. Si (1) es el tipo de causa que posee su causa en su misma esencia —que es  hasta cierto punto lo que nos propone Gaudapada—, entonces no necesitaría ninguna relación con el “efecto” para establecerse como tal. Pero de hecho sí que se relaciona con el efecto, como aún veremos.

El status de causa en sí mismo depende de un efecto para constituirse como tal. Es una dualidad co-dependiente conceptualmente, convencionalmente, físicamente y lingüísticamente. El primer evento (1) es sencillamente un evento hasta que la presencia de un segundo evento (entre otros muchos fenómenos) aparece para sustanciarlo como causa.

Hay otra forma de verlo. ¿El percibir algo y el denominarlo hacen que algo sea algo? Desde cierto punto de vista podría decirse que sí. Démonos cuenta de que esta enseñanza, Ajati-Vada, se despliega ante el contemplante tras haberse familiarizado con la cuasi-idealista postura de la Drishti-Shrishti-Vada, es decir, una vez se haya embutido en la noción de que la percepción crea las cosas en el mundo.

Resumidamente, el argumento esencial de Gaudapada es éste: ya que la dependencia se despliega en ambas direcciones, la causalidad no es la cualidad esencialista que muchos defienden, teminándose por deconstuir ella misma como la aparente función objetiva que estructura lo real.

Por tanto, podemos decir que no hemos nacido y que como consecuencia no moriremos, así como nada ha comenzado a existir o ha dejado de existir en algún momento, siendo esta la esencia ultima del Vedanta Advaita. En el capítulo IV de su karika, versículo 25, Gaudapada nos dice: “Pero desde el punto de vista de la naturaleza verdadera de las cosas afirmamos que la aparente causa [de algo] no es después de todo ninguna causa”. 

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Una respuesta a Notas sobre la causalidad según Gaudapada (2)

  1. Una vez que el advaita Vedanta niega la realidad de la dimensión espacio-tiempo y la de la multiplicidad, se llega a la misma conclusión que ocurre con el concepto de causalidad. Todas las dualidades lo son solamente conceptualmente. Es curioso el paralelo – o coincidencia – que existe aquí con el pensamiento de David Hume y con el de Berkeley.

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